Eduardo Clark defiende vacunación ante brote de sarampión

Por Juan Pablo Ojeda

 

En medio de reportes sobre nuevos casos de sarampión, el subsecretario de Integración y Desarrollo del Sector Salud, Eduardo Clark, salió a poner los números sobre la mesa: México mantiene altas tasas de vacunación y eso, aseguró, ha sido clave para evitar un escenario mucho más grave.

Durante la conferencia matutina de este 17 de febrero, Clark recordó algo que suele pasar desapercibido: México tiene una larga tradición de vacunación y, a diferencia de otros países, no ha enfrentado movimientos antivacunas masivos. La confianza en el sistema de salud y en las vacunas, dijo, ha permitido mantener protegida a la mayoría de la población.

Hoy el país, con más de 133 millones de habitantes, acumula 9 mil 487 contagios confirmados desde que comenzó el brote en 2025 en Chihuahua. Son 410 casos más que la semana pasada. La cifra puede sonar alta, pero en proporción al tamaño de la población y comparada con escenarios sin vacunación, las autoridades consideran que la incidencia es relativamente baja.

La explicación es sencilla: el sarampión es un virus altamente contagioso. Sin cobertura amplia de vacunación, podría generar miles —incluso decenas de miles— de casos en poco tiempo. La inmunización funciona como un escudo colectivo: mientras más personas estén protegidas, menos espacio tiene el virus para circular.

El caso de Chihuahua es el ejemplo que citó Clark. Ahí comenzó la propagación en febrero de 2025 y se confirmaron 4 mil 493 contagios. Sin embargo, tras la aplicación de 1.8 millones de vacunas en el estado, la curva empezó a descender hasta prácticamente eliminar nuevos casos en 2026. Es decir, la estrategia no solo contuvo el brote, sino que lo frenó.

A nivel nacional, la estrategia preventiva cuenta con 27 millones de dosis disponibles en todo el país, adicionales a las 16.2 millones que ya fueron aplicadas entre 2025 y 2026. La lógica detrás de esta política pública es clara: prevenir cuesta menos —en vidas y en recursos— que atender un brote descontrolado.

No obstante, el impacto del brote ha sido real. De acuerdo con el informe más reciente de la Secretaría de Salud, con corte al 13 de febrero, se han registrado 29 defunciones desde el inicio de la transmisión. Chihuahua concentra 21 fallecimientos; el resto se distribuye entre Jalisco, Sonora, Durango, Michoacán, Tlaxcala, Ciudad de México y Chiapas.

Las autoridades han reforzado jornadas de vacunación y llamado especialmente a menores de edad y a personas de entre 20 y 49 años que no tengan el esquema completo. En términos prácticos, el mensaje es directo: revisar la cartilla y completar dosis pendientes puede marcar la diferencia.

En política pública, los resultados no siempre se ven de inmediato. Pero en este caso, la caída de casos en Chihuahua y la contención nacional son el argumento central del gobierno: la vacunación masiva no solo protege a quien recibe la dosis, sino que evita que un brote se convierta en crisis sanitaria.

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