A escasos días de que el semáforo se ponga en verde para la Temporada 2026 de la Fórmula 1, el as de la Scuderia Ferrari, Charles Leclerc, decidió hacer la parada en pits más importante de su vida. El pasado 28 de febrero de 2026, el piloto monegasco y la creadora de contenido Alexandra Saint Mleux unieron sus vidas en una ceremonia civil privada en el Principado de Mónaco, lejos de los reflectores de la prensa internacional pero bajo la mirada atenta de los locales.
La noticia estalló en redes sociales luego de que se viralizaran videos de la pareja recorriendo las emblemáticas calles del circuito callejero, no en un monoplaza, sino en una joya de la ingeniería: una Ferrari 250 Testa Rossa de 1957, un bólido histórico valuado en decenas de millones de euros.
Un enlace con esencia mediterránea y corazón mexicano
Aunque la ceremonia fue de carácter estrictamente reservado, los detalles filtrados pintan un cuadro de elegancia pura. Leclerc optó por un traje claro de estilo mediterráneo, ideal para el clima templado de la Costa Azul, mientras que Alexandra lució un vestido blanco clásico de corte sobrio.
Para nosotros en la CDMX, esta boda tiene un sabor especial. Alexandra Saint Mleux, de 23 años, tiene raíces profundas en nuestro país; su madre es originaria de Cancún, Quintana Roo. El mismo Charles ha confesado en diversas entrevistas su cariño por las tierras aztecas:
“Mi novia es mitad mexicana… He pasado bastantes de mis vacaciones, especialmente durante Navidad, en México”, declaró el piloto anteriormente.
Cronología de un amor a toda velocidad
La relación, que comenzó a principios de 2023, se formalizó con un compromiso en noviembre de 2025, donde incluso su perro, Leo, fue protagonista de la propuesta. Ahora, tras el cambio de nombre de usuario en las redes de la hoy esposa de Leclerc, el vínculo es oficial ante la ley.
Este evento marca el cierre de la pretemporada personal del piloto, quien deberá viajar de inmediato a Melbourne para el Gran Premio de Australia, la primera cita del calendario 2026. Los expertos del «paddock» sugieren que esta estabilidad emocional podría ser el factor clave para que el monegasco busque el campeonato del mundo que tanto se le ha escapado a la casa de Maranello.
















Deja una respuesta