Involución de los partidos políticos

A la caza de las ideas…
Involución de los partidos políticos

Por Juan Ayón Bernal

El sábado pasado, 14 de marzo de este 2026, falleció el filósofo y sociólogo alemán, Jürgen Habermas, a los 96 años. Su legado es fundamental porque enriqueció los principios teóricos y éticos de la democracia moderna.

Uno de sus conceptos, columna vertebral de su obra, es la democracia deliberativa que tiene su cimiento en el debate libre y racional de las personas, pero no creía en extremismos. En 1968, se le percibió como un partidario del movimiento estudiantil, aunque sí manifestó su oposición a su radicalización.

El científico social alemán entendía por democracia deliberativa un proceso de reflexión, discusión y análisis para tomar decisiones en beneficio de la sociedad, léase bien, de la sociedad, y su sostén fue la Teoría del Discurso, donde era fundamental la inclusión de la filosofía, sociología, la política y los medios de comunicación.

Es decir, es un debate con argumentos, pero con una ética del discurso, donde la democracia directa fuera su contexto y su núcleo. Sin embargo, los resultados de ese debate deberían respetar los principios morales y su aplicación en todas las esferas sociales. Y aquí entra el principio de responsabilidad y Jürgen Habermas lo definió como una relación de complementariedad entre la moral autónoma y el derecho.

Por lo que para Habermas sigue siendo válida la fórmula del contrato social: La decisión y soberanía la tiene el pueblo y las leyes que quiera el pueblo para su beneficio. O sea, la soberanía y las leyes deben ser única decisión de los destinatarios: el pueblo.

Pero Jürgen Habermas no conoció la democracia de un solo partido como se ejerció en México con todos los vicios, demagogia, corrupción y el beneficio de una élite que nunca aceptó al pueblo como depositario de la soberanía, ni como parte de la construcción de las políticas públicas. La democracia en México sólo existió en un discurso falso y lejos de la ética.

Por lo anterior, es importante recordar que las reformas electorales que contemplaron la creación de nuevos partidos políticos en nuestro país era para tener una pluralidad y sus recursos financieros era para configurar y fortalecer sus bases. Sin embargo, los documentos oficiales fueron redactados por el “salinismo”. Carlos y Raúl Salinas crearon el Partido del Trabajo, el PT; el Partido Verde Ecologista de México, el PVEM, y otros que ya desaparecieron y se los entregó a personajes aliados.

Si vemos la configuración actual de los partidos políticos en México, son franquicias familiares que reditúan altos ingresos a sus propietarios, y que están muy lejos de sus objetivos de crear bases sólidas para la democracia, ya que su mezquindad y ambición los han hecho ser partidos políticos sin presencia, pero con dirigentes multimillonarios.

Aparte de los partidos nombrados, se encuentra el PRI y MC y si se acepta por parte del INE, “Somos México” será un partido nuevo con parásitos viejos. El PAN está en manos del Cártel Inmobiliario que también no tiene ni idea de Estado, pero sí de negocios. En el PRI nunca ha habido democracia interna y ahora con Alejandro Moreno, menos. Morena tiene a varios indeseables y hasta un cenecista, columna del PRI, Ricardo Monreal ¡Qué cinismo!

En el concepto de Democracia deliberativa de Jürgen Habermas, este tipo de pluralismo no tiene cabida, menos en la Ética del Discurso. Si hubiera escuchado los “joyas discursivas” de los líderes de las fracciones parlamentarias que se opusieron a la Reforma Electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum, se hubiera adelantado su partida.

Los líderes de las fracciones partidistas en la Cámara de Diputados atrás de sus frases de apoyo a la democracia, a la pluralidad, libertad y apoyo a las mayorías y en contra de un partido único de Estado, está la defensa de las riquezas de sus líderes, el vivir del erario, engaño y la demagogia.

Por eso, la reforma electoral ni ningún cambio constitucional que vaya en contra de los intereses de los dueños de los partidos políticos pasará.

Jüngen Habermas destacó que, para llegar a una política deliberativa, fundamentada en el Principio de la Democracia, insistió en una formación radical-democrática de la voluntad, capaz de defender aquellos intereses que se muestren como universales a través del diálogo para llegar a formas de vida emancipadas.

Y esa voluntad no se vio en los partidos políticos en la Cámara de Diputados porque podrá pasar cualquier cosa en México, menos vivir fuera del presupuesto. Los partidos políticos, con el marco legal a su favor, son un obstáculo al proceso democrático y de decisión de las mayorías.

Los partidos políticos involucionan frente al avance y exigencias del pueblo. Tal parece que ejercen una dictadura sobre las mayorías que no representan.

TEMA DE SEGUIMIENTO:

Plan B: Las dirigencias nacionales de Morena, del PT y del Verde informaron sobre su “total respaldo” a la nueva iniciativa de reforma en materia electoral, conocida como Plan B, en los términos que apuntó la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo. También destacaron su apoyo a las propuestas, que incluyen disminución del costo de los Congresos estatales, reducción del número de regidores en los municipios y modificaciones en materia de consulta popular, para incluir temas de carácter electoral, así como procesos de revocación de mandato a los 3 o 4 años de gobierno. ¡Qué magnánimos con la democracia!

Donald Trump: El Presidente de Estados Unidos, una combinación entre Calígula y Nerón, incendia su país con la persecución de migrantes latinoamericanos, especialmente mexicanos, pero esconde sus orgías y degeneraciones sexuales. Y como Adolfo Hitler, persigue a otros culpándolos de los males que aquejan a su país. En nombre de la libertad y democracia, asesina, saquea y ataca pueblos, pero lo que realmente hay atrás de sus acciones es el saqueo para que siga la libre empresa explotando y destruyendo los recursos de otros países y de la tierra.

Eco del Escudo de las Américas: Ya está comprobado que todo lo que haga el presidente de EU, Donald Trump, siempre será para humillar y descalificar a amigos y enemigos. Si reunió a 12 mandatarios de América Latina en Miami, Florida para anunciar su escudo contra el narcotráfico, pero en realidad, es una coartada perfecta para legitimar invasiones o ataques a otros países. Su discurso es empresarial. Todo es transacción y negocio. Si aceptas las condiciones de Trump sobrevives un poco más; si resistes te aprietan y si le estorbas te convierten en objetivo como el caso de Venezuela, Irán y, ahora, Cuba. Ese es Trump y las derechas del mundo.

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