La noche del 11 de marzo, el gobierno capitalino iluminó el Zócalo con luces moradas y mensajes alusivos a la igualdad y a la lucha feminista, como parte de las actividades conmemorativas del mes de marzo. El acto, encabezado por Clara Brugada y funcionarias del gabinete capitalino, forma parte de una estrategia cultural que busca reconocer la participación histórica de las mujeres y promover la igualdad en el espacio público.
De acuerdo con el Gobierno de la Ciudad de México, la iluminación del Zócalo se realizará cada año durante marzo como un recordatorio de la lucha de las mujeres por sus derechos. Durante el evento, la mandataria capitalina destacó que el acto pretende visibilizar el papel de las mujeres en la construcción de la ciudad y reconocer su aportación en distintos ámbitos sociales.
No obstante, este tipo de acciones se producen en un contexto marcado por la persistencia de la violencia de género. Datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública señalan que la Ciudad de México registró más de 28 mil 700 casos de violencia familiar entre enero y octubre de 2025, lo que coloca a la capital como una de las entidades con mayor incidencia en este delito.
A nivel nacional, la situación también refleja la magnitud del problema. En 2025 se registraron cerca de 2 mil 800 asesinatos de mujeres en el país, de los cuales una parte fue investigada como feminicidio, de acuerdo con reportes citados en análisis recientes sobre violencia de género.
El gobierno capitalino sostiene que existen avances en el combate a estos delitos. Según datos oficiales, en 2025 el feminicidio disminuyó alrededor de 35% en la Ciudad de México, al pasar de 68 casos registrados en 2024 a 44 en 2025, con la mayoría de ellos judicializados, informó la administración local.
Además de las acciones de seguridad, la administración capitalina ha impulsado programas de atención institucional a víctimas de violencia, como las Unidades Territoriales de Atención y Prevención de la Violencia de Género y el programa de Abogadas de las Mujeres, coordinados por la Secretaría de las Mujeres capitalina. Estas instancias brindan acompañamiento legal, psicológico y social a mujeres que enfrentan agresiones.
Sin embargo, organizaciones feministas y especialistas señalan que las cifras y las acciones institucionales aún resultan insuficientes frente a la dimensión del problema. Las protestas del 8 de marzo en diversas ciudades del país reiteraron demandas de justicia ante feminicidios, desapariciones y violencia cotidiana, evidenciando la distancia entre las conmemoraciones oficiales y la percepción social sobre la seguridad de las mujeres.
En este contexto, el encendido de luces moradas en el Zócalo capitalino se interpreta como un gesto simbólico de reconocimiento a la lucha de las mujeres. No obstante, la persistencia de la violencia de género mantiene vigente el reto para las autoridades: transformar las conmemoraciones en políticas públicas efectivas que garanticen seguridad, justicia y una vida libre de violencia para millones de mujeres en México.
















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