La propuesta fue impulsada por la diputada Diana Sánchez Barrios tras una mesa de trabajo celebrada en el Salón “Nelson Mandela” del recinto legislativo, en la que participó la secretaria de Cultura capitalina, Ana Francis López Bayghen Patiño. De acuerdo con lo informado por ambas instancias, el objetivo es generar un marco normativo que reconozca formalmente la actividad sonidera como expresión cultural popular y comunitaria.
En un comunicado institucional, el Congreso local señaló que la iniciativa contempla la creación de un directorio oficial y un mapa territorial del gremio, con el fin de identificar a los colectivos y operadores que desarrollan actividades en distintas alcaldías. Este registro permitiría ordenar la actividad y facilitar la coordinación con autoridades locales para evitar conflictos administrativos.
Entre los acuerdos preliminares destaca la promoción de “bailódromos”, espacios regulados y seguros destinados a la realización de bailes familiares y eventos sonideros. La Secretaría de Cultura precisó que estos lugares buscarán garantizar condiciones de protección civil, convivencia vecinal y certeza jurídica para los organizadores, sin criminalizar la tradición.
El gremio sonidero ha solicitado reformas a la Ley Orgánica de las Alcaldías para que sus eventos sean considerados formalmente actividades culturales. Según expusieron representantes del sector en la mesa de trabajo, actualmente enfrentan decomisos de equipo de sonido, suspensiones de última hora y sanciones económicas que, afirman, responden a criterios discrecionales y no a lineamientos claros.
La iniciativa también subraya el carácter incluyente del movimiento sonidero, con la participación activa de mujeres, jóvenes y personas de la diversidad sexual, así como su papel en la construcción de identidad barrial y en la democratización del acceso a la cultura en colonias populares. Para los promotores del proyecto, el reconocimiento institucional permitiría separar la práctica cultural de estigmas asociados a desorden o inseguridad.
No obstante, especialistas en gestión cultural consultados en foros previos han advertido que el reto no sólo radica en el reconocimiento simbólico, sino en el diseño de reglas claras que armonicen derechos culturales con normativas de uso de suelo, ruido y convivencia vecinal. En ese sentido, el Congreso capitalino indicó que se abrirán espacios de diálogo con alcaldías y dependencias de seguridad para construir lineamientos integrales.
Como parte de los próximos pasos, se anunció una reunión el 30 de marzo en el Museo de la Ciudad de México, donde se definirá la llamada “Ruta Sonidera por la Paz”. De acuerdo con la Secretaría de Cultura, esta estrategia buscará promover la tradición como herramienta de cohesión social y prevención de violencia, reforzando su carácter comunitario.
El avance de la propuesta dependerá ahora de su análisis en comisiones y eventual votación en el pleno del Congreso local. De aprobarse, la Ciudad de México se convertiría en la primera entidad del país en establecer oficialmente el “Día del Sonidero” y en reconocer de manera explícita al gremio como parte del patrimonio cultural intangible de la capital.
















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