Por Juan Pablo Ojeda
La presidenta Claudia Sheinbaum fijó postura sobre el derrame de hidrocarburo que afectó las costas del sureste del país y aseguró que el origen no corresponde a Petróleos Mexicanos, sino a un barco cuya responsabilidad aún está bajo investigación.
Durante su conferencia, la mandataria explicó que el incidente, detectado hace aproximadamente dos semanas en el Golfo de México, ya es considerado un posible delito, por lo que su gobierno solicitó la intervención de la Fiscalía para esclarecer los hechos y deslindar responsabilidades.
El derrame impactó varios kilómetros del litoral en los estados de Tabasco y Veracruz, generando afectaciones ambientales y preocupación entre comunidades costeras, especialmente pescadores que dependen directamente de la actividad marítima.
Sheinbaum fue enfática en señalar que, aunque Pemex no es responsable del origen del derrame, sí participa activamente en las labores de limpieza. Incluso, instruyó al director de la empresa, Víctor Rodríguez, a trasladarse personalmente a la zona para supervisar los trabajos y evaluar si es necesario aumentar los recursos destinados a la remediación ambiental.
En paralelo, reconoció la posibilidad de un incidente menor relacionado con la refinería Dos Bocas, aunque reiteró que este no sería el factor principal del derrame.
La investigación involucra a dependencias como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, que trabajan en conjunto para determinar el origen exacto del vertido, evaluar los daños ecológicos y establecer las sanciones correspondientes.
Desde el enfoque de política pública, el caso vuelve a poner sobre la mesa un tema clave: la responsabilidad ambiental en la industria energética y marítima. Aunque el gobierno ha buscado deslindar a Pemex del origen del incidente, su participación en la limpieza también refleja el papel del Estado como garante de la reparación del daño, incluso cuando el responsable directo es un actor privado.
Finalmente, la presidenta aseguró que se dará seguimiento puntual al caso, incluyendo el contacto con las comunidades afectadas, y reiteró que la empresa responsable deberá cubrir los daños ocasionados, en un contexto donde la presión social y ambiental exige resultados concretos.
















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