Por Juan Pablo Ojeda
El reciente incidente en la refinería de Dos Bocas volvió a colocar en el centro del debate la política energética del país. Desde el Senado, la legisladora Gina Campuzano lanzó una crítica directa al gobierno federal, al señalar que lo ocurrido refleja “improvisación y opacidad” en el manejo del sector energético.
De acuerdo con la senadora del Partido Acción Nacional, el caso no es un hecho aislado, sino una muestra de problemas estructurales dentro de Petróleos Mexicanos. En su diagnóstico, estos problemas derivan de decisiones equivocadas, falta de mantenimiento y una operación poco transparente.
El incidente —registrado en una zona cercana al área de almacenamiento de hidrocarburos— dejó un saldo grave: cinco personas fallecidas, entre ellas una trabajadora de Pemex, además de personas lesionadas que reciben atención médica. También se reportó un vehículo calcinado, presencia de cuerpos en el área exterior y una densa columna de humo visible a varios kilómetros, lo que generó alarma entre la población.
Para Campuzano, defender a Pemex no implica justificar errores, sino reconocerlos y corregirlos. Bajo esa lógica, insistió en que la empresa enfrenta retos como el endeudamiento, el deterioro operativo y la falta de mantenimiento, factores que —según su postura— han debilitado su capacidad productiva.
La legisladora también cuestionó el uso político de la petrolera, al considerar que no debe ser utilizada como herramienta propagandística, sino como un activo estratégico que genere valor real para el país. En términos prácticos, su planteamiento apunta a una empresa más eficiente, rentable y con reglas claras.
El señalamiento no se queda en la crítica. Desde su posición, hizo un llamado a replantear la estrategia energética nacional, apostando por decisiones basadas en criterios técnicos, inversión y competitividad. En un contexto global donde la energía es clave para el desarrollo económico, advirtió que México no puede darse el lujo de fallar en este sector.
Además, subrayó que el legado histórico del petróleo en el país implica una responsabilidad mayor: garantizar transparencia, viabilidad financiera y una visión de largo plazo para Petróleos Mexicanos.
El caso de Dos Bocas, uno de los proyectos emblemáticos del actual modelo energético, vuelve así a encender el debate político. Más allá del incidente, lo que está en juego es la dirección de la política energética y el papel que Pemex jugará en el futuro económico del país.
















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