TV Azteca se va a concurso mercantil para reordenar deudas

Por Juan Pablo Ojeda

 

En medio de un entorno económico que no ha sido sencillo para la televisión tradicional, Grupo Salinas anunció que TV Azteca apostará por un concurso mercantil voluntario para enfrentar los problemas financieros que arrastra desde 2018. La decisión fue aprobada en Asamblea General Extraordinaria de Accionistas y, según la empresa, forma parte de una estrategia integral para sanear sus finanzas y ordenar sus pasivos.

Pero, ¿qué significa realmente irse a concurso mercantil? No se trata de cerrar la empresa ni de declararse en quiebra inmediata. Es un mecanismo legal supervisado por un juez que permite reestructurar deudas de forma ordenada, negociando con acreedores según la capacidad real de pago. La idea es mantener la operación en marcha mientras se ponen en orden las cuentas. En palabras de la propia compañía, es una herramienta de última instancia para preservar el valor del negocio y asegurar su continuidad.

El contexto ayuda a entender la decisión. Desde hace años, la industria de la televisión abierta enfrenta una transformación profunda: el dinero publicitario se ha movido hacia plataformas digitales, el consumo de contenidos cambió con el streaming y las audiencias se fragmentaron. A eso se suman factores internos y externos que presionaron las finanzas.

En 2018, la empresa desembolsó alrededor de 3 mil 800 millones de pesos por concepto de licencias, un golpe fuerte para su flujo de efectivo. Después llegó la pandemia de COVID-19, que redujo la inversión publicitaria y afectó las ventas. Más adelante, inició un proceso para reorganizar compromisos financieros, incluida deuda en moneda extranjera, lo que la expuso a variaciones del tipo de cambio. Recientemente también liquidó en su totalidad adeudos con el Servicio de Administración Tributaria, un pago significativo que impactó nuevamente su caja.

La apuesta ahora es clara: reordenar la estructura corporativa, operativa y financiera para ganar eficiencia y garantizar la producción de contenidos competitivos. El mensaje que envía la empresa es que busca continuidad, no liquidación. En términos económicos, el concurso mercantil funciona como un “respiro legal” para negociar de manera estructurada antes de que el problema escale.

Para el mercado y los trabajadores, el punto clave será si esta reorganización logra estabilizar las finanzas sin afectar la operación diaria ni la generación de contenidos. En un sector que compite no solo con otras televisoras sino con gigantes digitales globales, la disciplina financiera se vuelve tan importante como el rating.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *