Por Juan Pablo Ojeda
La Ciudad de México amaneció con ese ritmo acelerado que ya se volvió costumbre, pero hoy el caos vial se sintió más pesado de lo normal. Desde muy temprano, avenidas principales como Insurgentes, Reforma y Circuito Interior registraron carga vehicular intensa, especialmente en dirección al centro y zonas corporativas. El avance fue lento, con tiempos de traslado que superaron hasta en 40 minutos lo habitual en hora pico.
En el Sistema de Transporte Colectivo Metro de la Ciudad de México, varias líneas presentaron alta afluencia. Usuarios reportaron saturación en andenes y trenes con intervalos más largos de lo esperado en líneas clave como la 1, 2, 3, 8 y 9. En estaciones de correspondencia como Hidalgo, Pino Suárez y Chabacano, el flujo de personas obligó a implementar dosificación en accesos durante algunos momentos de la mañana.
A la par, se registraron movilizaciones sociales en puntos estratégicos. Un grupo de manifestantes avanzó por Paseo de la Reforma con dirección al Zócalo capitalino, generando cierres intermitentes a la circulación. También hubo concentraciones en inmediaciones de dependencias federales y alcaldías, lo que provocó desvíos en rutas de transporte público y afectaciones en el servicio de Metrobús en algunos tramos.
En materia ambiental, la calidad del aire se mantuvo en niveles regulares durante la mayor parte del día, aunque en zonas del oriente y norte de la ciudad se detectaron partículas suspendidas que mantuvieron la vigilancia activa de las autoridades. Hasta el último reporte, no se declaró contingencia ambiental, pero se recomendó a personas con enfermedades respiratorias limitar actividades al aire libre en horarios de mayor concentración de contaminantes.
El clima también jugó su papel. La mañana comenzó fresca, pero hacia el mediodía el calor se intensificó con sensación térmica elevada, especialmente en zonas sin arbolado. En contraste, por la tarde se presentaron rachas de viento que levantaron polvo en áreas abiertas y complicaron la visibilidad en algunos puntos del Valle de México. No se reportaron lluvias intensas ni fenómenos extremos de consideración.
En cuanto a actividad sísmica, no se registraron movimientos perceptibles en la capital durante la jornada. Las autoridades de protección civil mantuvieron monitoreo constante sin emitir alertas extraordinarias.
El saldo del día: tráfico denso, transporte público saturado y movilizaciones que pusieron a prueba la paciencia de miles de capitalinos. Para quienes trabajan en esquema presencial, la recomendación fue salir con mayor anticipación, revisar rutas alternas y mantenerse atentos a reportes oficiales para evitar quedar atrapados en bloqueos inesperados.
La Ciudad de México no se detiene, pero días como hoy recuerdan que cualquier movilización, falla operativa o cambio climático puede alterar por completo la rutina de millones.
















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