El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) desclasificó en enero de 2026 más de tres millones de páginas relacionadas con el caso de Jeffrey Epstein, como parte de un proceso de transparencia judicial. Los documentos, conocidos públicamente como los “Epstein Files”, contienen correos electrónicos, agendas, reportes del FBI y listas de contactos que mencionan a figuras públicas de distintos países, entre ellas empresarios y políticos mexicanos.
De acuerdo con el DOJ, la presencia de nombres en estos archivos no constituye prueba de culpabilidad ni implica participación en las actividades ilícitas por las que Epstein fue procesado. La dependencia subrayó que gran parte del material corresponde a información no verificada, referencias contextuales o comunicaciones de terceros.
Entre los empresarios mexicanos mencionados de manera recurrente se encuentra Ricardo Salinas Pliego, citado en diversos correos electrónicos relacionados con invitaciones a cenas privadas y encuentros sociales organizados por intermediarios internacionales. En los mismos documentos aparecen referencias a figuras globales del sector tecnológico y financiero, sin indicios de conductas ilegales.
Asimismo, los archivos incluyen menciones a Carlos Slim Helú, principalmente en comunicaciones de carácter informal y listas de contactos vinculadas a eventos internacionales, así como a María Asunción Aramburuzabala, quien figura en un listado de asistentes a un evento cultural. También se registran referencias a Paula Cussi, viuda de Emilio Azcárraga Milmo, en conversaciones sobre operaciones inmobiliarias.
Otros empresarios mexicanos citados de forma esporádica son Lorenzo H. Zambrano, Antonio del Valle y Dionisio Garza Medina, en contextos relacionados con foros económicos, encuentros empresariales o correspondencia social, sin que exista evidencia de vínculos con delitos.
En el ámbito político, los documentos mencionan a expresidentes como Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón, principalmente en referencias a eventos internacionales, candidaturas presidenciales o listas de invitados a reuniones de alto nivel. Las autoridades estadounidenses han reiterado que estas menciones no los relacionan con abusos ni con las redes criminales de Epstein.
El DOJ precisó que, aunque los archivos incluyen reportes del Buró Federal de Investigaciones (FBI), no hay registros de vuelos recientes en el avión conocido como “Lolita Express” asociados a los nombres mexicanos mencionados. Algunas referencias históricas aparecen en documentos previos, como agendas o libretas de contactos, sin valor probatorio.
En México, el gobierno federal señaló que el caso se encuentra bajo jurisdicción estadounidense y que no existe investigación abierta contra ciudadanos mexicanos derivada de la desclasificación. Las autoridades indicaron que cualquier cooperación internacional se realizará únicamente a solicitud formal del DOJ, conforme a los tratados vigentes.
Especialistas en derecho penal internacional han advertido que la difusión parcial de documentos puede generar interpretaciones erróneas, por lo que insistieron en diferenciar entre mención documental y responsabilidad legal. La publicación de los “Epstein Files”, subrayaron, busca transparentar un caso de alto impacto mediático, no formular nuevas imputaciones.
















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