Por Juan Pablo Ojeda
Desde este jueves 1 de enero entró en vigor el aumento al salario mínimo en México, con un incremento del 13 por ciento acordado entre el Gobierno federal, los sindicatos y el sector empresarial, en una de las decisiones laborales más relevantes para el arranque de 2026.
Con este ajuste, el salario mínimo general pasó a 315.04 pesos diarios en todo el país. En el caso de la Zona de la Libre Frontera Norte, donde históricamente se ha aplicado un esquema diferenciado, el aumento fue del 5 por ciento, por lo que el ingreso diario se ubicó en 440.87 pesos.
En términos mensuales, esto significa que el sueldo básico será de 9 mil 582.47 pesos a nivel nacional, mientras que en la franja fronteriza con Estados Unidos alcanzará los 13 mil 409 pesos, una diferencia que refleja el costo de vida y la dinámica económica particular de esa región.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social estima que este incremento beneficiará directamente a 8.5 millones de trabajadoras y trabajadores que perciben el salario mínimo, principalmente en sectores como el comercio, los servicios y la industria.
El secretario del Trabajo, Marath Bolaños, destacó que este ajuste forma parte de una política salarial sostenida, al subrayar que el poder adquisitivo del salario mínimo ha crecido 154 por ciento desde 2018. Además, señaló que el salario promedio real de los trabajadores formales registrados ante el IMSS ha aumentado 27.5 por ciento en el mismo periodo.
De acuerdo con las autoridades laborales, el nivel actual del salario mínimo es el más alto, en términos reales, desde 1980, lo que marca un cambio significativo frente a décadas de estancamiento salarial.
El objetivo del Gobierno federal es que, hacia el año 2030, el salario mínimo permita adquirir al menos 2.5 canastas básicas, como parte de una estrategia para mejorar el ingreso, reducir la pobreza laboral y fortalecer el bienestar de las familias mexicanas.













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