Qué hacer tras un sismo: claves para cuidarte y proteger tu hogar

Por Juan Pablo Ojeda

 

Luego del sismo de magnitud 6.5 que se registró la mañana de este 2 de enero en la Ciudad de México, especialistas coinciden en un mensaje central: la calma es la primera medida de protección. En una ciudad sísmica como la capital, saber cómo reaccionar después de un temblor puede marcar la diferencia entre un susto y un accidente grave.

De acuerdo con información difundida por UNAM Global, el ingeniero Armando Gallegos Suárez, académico de la Facultad de Ingeniería, explica que el mayor riesgo tras un sismo suele venir del pánico. Cuando la gente corre sin pensar, descalza o desorientada, aumentan las probabilidades de lesiones. Mantener la calma permite evaluar el entorno y tomar mejores decisiones.

Una vez que el movimiento termina, el siguiente paso es revisar con cuidado la vivienda antes de volver a ocuparla. Lo primero es verificar que no exista olor a gas; si se detecta, se debe ventilar el espacio y cerrar la llave principal. Después, se recomienda revisar la electricidad y únicamente restablecerla si no hay indicios de fuga de gas.

La inspección visual del inmueble es clave. Fisuras en muros o trabes, especialmente aquellas inclinadas a 45 grados, pueden ser señales de que algún elemento estructural está comprometido. En casas de más de un nivel, la revisión debe iniciar siempre en la planta baja. Estas grietas no significan necesariamente que el edificio vaya a colapsar, pero sí indican que es momento de pedir una revisión técnica.

También es importante observar el interior del hogar. Libreros, cómodas, televisores y objetos pesados mal asegurados suelen ser una de las principales causas de accidentes después de un sismo. Asegurarlos correctamente y mantener despejadas las salidas puede prevenir lesiones en caso de réplicas.

Si se detectan daños estructurales, los especialistas recomiendan solicitar ayuda profesional. Protección Civil y el Instituto para la Seguridad de las Construcciones ofrecen valoraciones sin costo, y en muchos casos universidades y colegios de ingenieros organizan brigadas técnicas para evaluar edificios y viviendas.

El sismo de este viernes tuvo su epicentro al suroeste de San Marcos, Guerrero, y activó los protocolos de emergencia en la capital. Autoridades capitalinas informaron que, tras las primeras revisiones, no se reportaron daños graves, aunque se mantiene la vigilancia en infraestructura y sistemas de movilidad.

La experiencia vuelve a dejar una lección clara: la prevención no empieza cuando tiembla, sino mucho antes. Tener un plan familiar de emergencia, participar en simulacros y revisar periódicamente las condiciones de la vivienda ayuda a reducir riesgos y proteger lo más importante: la vida.

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