En medio del debate nacional sobre cómo se organizan las elecciones en México, la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, sostuvo una reunión con integrantes de Somos México para escuchar, de primera mano, sus puntos de vista sobre la Reforma Electoral que se discute en el país. El encuentro no fue menor: sentó en la misma mesa a figuras con larga trayectoria en la vida pública, electoral y académica, todas con experiencia directa en cómo funcionan —y cómo podrían mejorar— las reglas del juego democrático.
A la conversación acudieron perfiles conocidos como Lorenzo Córdova y Leonardo Valdés, exconsejeros del Instituto Nacional Electoral; Marco Antonio Baños y Edmundo Jacobo, también con pasado en la autoridad electoral; así como Guadalupe Acosta, Cecilia Soto, Fernando Belaunzarán, José Antonio Crespo y María José Gómez Mont, entre otros. La diversidad de voces permitió un intercambio amplio, donde se habló no sólo de leyes y procedimientos, sino de lo que significan en la vida cotidiana de los ciudadanos.
La diputada presidenta aprovechó el encuentro para presentar y recibir retroalimentación sobre el Decálogo de Principios para la Reforma Político-Electoral que dio a conocer un día antes. En términos sencillos, se trata de una lista de ideas base que buscan que cualquier cambio a las reglas electorales tenga como prioridad elecciones confiables, instituciones fuertes y respeto al voto de la gente. No es un texto técnico pensado sólo para abogados, sino una guía que intenta explicar hacia dónde debería caminar la democracia mexicana.
Durante la reunión, los integrantes de Somos México expusieron sus preocupaciones sobre posibles riesgos de una reforma mal diseñada, como debilitar a las autoridades electorales o generar desconfianza en los resultados. También plantearon la necesidad de que cualquier ajuste tenga un impacto positivo en la economía y en la estabilidad del país, pues cuando las reglas electorales son claras y confiables, se reduce la incertidumbre política y se generan mejores condiciones para la inversión y el crecimiento.
El diálogo fue presentado como un ejercicio de escucha más que de imposición. En un contexto donde las reformas suelen discutirse a gritos y en bloques cerrados, el encuentro buscó mandar un mensaje distinto: que las políticas públicas, incluso las electorales, pueden construirse con la participación de especialistas y ciudadanos con experiencia, y no sólo desde la lógica de mayorías legislativas.
Para quienes no siguen de cerca la política, este tipo de reuniones pueden parecer lejanas, pero en realidad tocan temas muy concretos: cómo se cuentan los votos, quién organiza las elecciones y qué tan confiables son los resultados. Al final del día, de eso depende que la gente crea en las instituciones y en que su voto sí sirve. La reunión encabezada por Kenia López Rabadán se suma así a una etapa clave del debate, donde la reforma electoral empieza a discutirse no sólo en el Congreso, sino también en espacios de diálogo con actores de la sociedad.















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