Por Bruno Cortés
En el Congreso quedó claro que hablar de enfermería no es solo hablar de hospitales, sino de una de las columnas que sostienen al sistema de salud del país. La diputada Mónica Sandoval Hernández, del PRI, organizó el foro “Enfermería: De la supervisión hospitalaria al espacio”, un encuentro que sirvió para reconocer el papel clave de este gremio, pero también para poner sobre la mesa las carencias y el abandono que, acusó, enfrenta desde el Gobierno Federal.
Durante el foro, la legisladora recordó que en momentos críticos como la pandemia de Covid-19 o la atención a desastres naturales, la enfermería fue la primera línea, la que estuvo cara a cara con el dolor, la enfermedad y la muerte. Sin embargo, cuestionó que, pese a ese esfuerzo, la salud no sea hoy una prioridad presupuestal, pues se han aplicado recortes, se han cerrado hospitales y se ha relegado tanto a la investigación como al personal de enfermería.
Sandoval Hernández fue directa al señalar que no es justo exigir resultados cuando no se dan herramientas. Dijo que al personal se le pide entregar el cien por ciento, pero trabaja sin insumos, sin condiciones dignas y con una motivación que se va desgastando. Para la diputada, reducir el presupuesto, minimizar a la enfermería y silenciar las voces que reclaman derechos es una señal preocupante de cómo se está tratando a uno de los sectores más sensibles del país.
En el marco del Día de la Enfermería en México, que se conmemora el 6 de enero, la legisladora convocó a no bajar la guardia y a seguir luchando por el derecho humano a la salud, pero también por mejores condiciones laborales para quienes la hacen posible todos los días. Aseguró que desde su trinchera legislativa seguirá empujando iniciativas y programas, aun cuando, dijo, muchas veces ha sentido que su voz es la única que se levanta desde la oposición.
El foro también abrió espacio para mirar a la enfermería más allá del hospital. Lucely Rebollar, representante del sector salud y colaboradora en iniciativas de emprendimiento, destacó que hoy esta profesión tiene un campo de acción mucho más amplio: puede estar en la supervisión, la gestión, la investigación científica e incluso en el ámbito político, donde su experiencia resulta clave para diseñar leyes y políticas públicas más realistas.
El mensaje fue claro: la enfermería no solo cuida pacientes, también puede transformar instituciones y comunidades si se le da el espacio que históricamente le ha correspondido. Esa visión quedó reforzada con la presentación del libro “Supervisión de Enfermería”, de la doctora Daniela Gómez Torrez, quien subrayó que durante la pandemia fue este gremio el que sostuvo al mundo, y que la supervisión y gerencia de enfermería son piezas esenciales para que los hospitales funcionen.
El cierre del foro dejó una imagen poderosa. Brandon Morales Montoya, joven enfermero que ha participado en proyectos de investigación en la NASA, compartió su experiencia y mostró hasta dónde puede llegar esta profesión cuando se combina vocación, preparación y oportunidades.
El mensaje que resonó en San Lázaro fue contundente: la enfermería ya demostró su valor en las peores crisis. Ahora, la discusión está en si el Estado estará a la altura para reconocerla, respaldarla y darle el lugar que merece en la construcción del México del futuro.
















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