Por Juan Pablo Ojeda
Un hecho que ha generado indignación ocurrió la noche del sábado 3 de enero en la alcaldía Iztapalapa, donde un motociclista de 52 años perdió la vida luego de ser atropellado y arrastrado por varios kilómetros por un automóvil que nunca se detuvo. Las imágenes captadas por cámaras de seguridad y por automovilistas dieron cuenta de una secuencia que, con el paso de las horas, se volvió clave para la investigación.
El incidente ocurrió sobre Anillo Periférico, cuando un automóvil azul embistió al motociclista en un cruce vial. La víctima, identificada como Roberto Hernández, quedó atrapada debajo del vehículo. A pesar de ello, la conductora continuó avanzando por distintas calles, mientras otros conductores registraban al auto circulando con el cuerpo aún debajo.
Minutos después, una cámara privada captó el momento en que el vehículo pasó por un tope, lo que provocó que el cuerpo de Roberto se zafara y dejara de ser arrastrado. Aun así, la conductora siguió su camino hasta llegar a su domicilio en la colonia Ciudad Lago, en el municipio mexiquense de Nezahualcóyotl, donde fue grabada guardando el automóvil en su cochera.
Horas más tarde, ya el domingo por la mañana, el vehículo fue sacado del domicilio y, hasta el lunes 5 de enero, fue localizado abandonado a unos 400 metros de la vivienda. El automóvil ya no tenía placas, presentaba la cajuela abierta y no había rastro de la conductora, identificada como Gabriela G. C., quien presuntamente habría huido hacia Cuautitlán Izcalli.
Roberto Hernández era repartidor de una empresa de lácteos. Su hermano menor, Rodrigo, salió a desmentir versiones difundidas en redes sociales que señalaban un supuesto intento de asalto como motivo del atropellamiento. Aseguró que su hermano iba a recoger a su novia y lo describió como una persona trabajadora y sin antecedentes delictivos.
La familia también denunció irregularidades en la atención del caso. Rodrigo acusó retrasos en la apertura de la carpeta de investigación en la Fiscalía capitalina y rechazó que los hechos fueran tratados como un simple accidente. Para los familiares, lo ocurrido no puede minimizarse ni clasificarse como un percance vial común.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México informó que la investigación se sigue por homicidio culposo por tránsito de vehículo. Precisó que el automóvil involucrado ya está identificado, así como las placas y la persona a cuyo nombre está registrado, aunque aclaró que, hasta el momento, no existe certeza jurídica de que Gabriela G. C. fuera quien conducía el vehículo al momento del atropellamiento.
El caso sigue bajo investigación, mientras familiares y ciudadanos exigen justicia y que los hechos no queden impunes.















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