Por Juan Pablo Ojeda
La CURP biométrica es la nueva versión de la Clave Única de Registro de Población y llega con un cambio de fondo en la forma en que las personas se identificarán ante el gobierno en México. A diferencia de la CURP tradicional, este documento integra datos biométricos únicos como huellas dactilares, fotografía del rostro, firma digital y el registro del iris de los ojos, con la intención de reforzar la seguridad y reducir la suplantación de identidad en trámites oficiales.
La lógica detrás de esta medida es sencilla: al combinar tus datos personales con rasgos físicos que no se pueden duplicar, las autoridades buscan que sea mucho más difícil que alguien se haga pasar por ti. Toda esta información queda resguardada y validada por el gobierno federal, lo que convierte a la CURP biométrica en una especie de “llave” única para interactuar con instituciones públicas y privadas.
Quienes ya han realizado el trámite cuentan que el proceso es rápido y práctico. Al llegar al módulo correspondiente, personal de RENAPO te llama para iniciar el registro. Primero te piden tu CURP actual para verificar tus datos y un correo electrónico donde te enviarán el acuse. Luego viene la firma digital, que debe parecerse lo más posible a la que aparece en tu credencial del INE. Después se toman tus datos biométricos: una fotografía del rostro, las huellas dactilares y el escaneo del iris mediante una cámara especial. Basta con mirar al lente y abrir bien los ojos. Si no hay mucha gente, todo el procedimiento toma entre cinco y diez minutos.
Aunque desde hace meses se sabía que la CURP biométrica sería obligatoria en 2026, ahora las autoridades han precisado el calendario. Enero funcionará como un periodo de transición, en el que el trámite será voluntario y gratuito para que la ciudadanía se vaya adaptando. A partir del 1 de febrero de 2026, la CURP biométrica será requisito obligatorio para realizar diversos trámites en todo el país.
Entre los trámites donde se pedirá este documento están la inscripción a programas sociales y pensiones, operaciones bancarias y financieras, inscripciones y gestiones educativas, así como la expedición y actualización de documentos oficiales. En la práctica, se convertirá en un requisito cotidiano para buena parte de la vida administrativa.
El trámite debe hacerse de manera presencial en los Módulos de Atención del Registro Nacional de Población o en oficinas del Registro Civil que ya cuenten con el sistema para capturar datos biométricos. En algunos estados también se puede acudir a módulos del INE o a oficinas del SAT que tengan convenio con RENAPO. La recomendación general es ubicar con anticipación el módulo más cercano y verificar los requisitos para evitar contratiempos.
















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