Por Juan Pablo Ojeda
El gobierno federal comenzó el año pisando el acelerador en materia social. Durante la conferencia matutina del lunes 5 de enero de 2026, la secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, informó que el cierre de 2025 dejó una cobertura histórica: más de 18.5 millones de personas recibieron algún apoyo social, con una inversión superior a 579 mil millones de pesos.
La apuesta para 2026 es todavía mayor. La funcionaria explicó que la meta es llegar a 20.3 millones de beneficiarios al cierre del año, con una inversión proyectada de 663 mil 719 millones de pesos, recursos que ya están contemplados dentro del Presupuesto de Egresos de la Federación. En términos simples, esto significa que el Estado mexicano seguirá usando el gasto social como una de sus principales herramientas para sostener el ingreso de millones de hogares.
La primera señal de este crecimiento se dio de inmediato. Desde los primeros días de enero arrancó la dispersión del pago correspondiente al bimestre enero–febrero, lo que permite que millones de personas comiencen el año con ingresos asegurados, algo especialmente relevante en un contexto de inflación y ajustes económicos.
Montiel Reyes detalló que el mayor peso del programa recae en la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, que para 2026 busca alcanzar a 14.1 millones de beneficiarios. A esto se suman casi 3.5 millones de mujeres mayores de 60 años inscritas en Mujeres Bienestar; 2 millones de personas con discapacidad; más de 312 mil madres trabajadoras que reciben apoyo para el cuidado de sus hijas e hijos, y 445 mil sembradoras y sembradores. En conjunto, el padrón proyectado asciende a 20 millones 334 mil derechohabientes.
Tan solo en este primer bimestre del año, 18.2 millones de personas recibirán recursos. Los adultos mayores obtendrán 6,400 pesos bimestrales, un aumento de 200 pesos respecto al periodo anterior. Las mujeres de Mujeres Bienestar recibirán 3,100 pesos, las personas con discapacidad 3,300 pesos y las madres trabajadoras 1,650 pesos. La inversión para este solo pago supera los 99 mil millones de pesos, lo que da una idea del peso que tiene la política social en las finanzas públicas.
Para evitar aglomeraciones y facilitar el acceso a los depósitos, la Secretaría del Bienestar mantiene el esquema de pago escalonado conforme a la letra inicial del primer apellido, con depósitos programados a lo largo de enero. De esta manera, los recursos se irán reflejando de forma ordenada en las cuentas bancarias de los beneficiarios.
Con estas cifras, el gobierno busca enviar un mensaje claro: los programas sociales no solo se mantienen, sino que crecen en cobertura y presupuesto, consolidándose como uno de los pilares de la política pública y del modelo económico que apuesta por fortalecer el ingreso directo de la población más vulnerable.















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