“Sr. Presidente, No es Bienvenido”
EL DOLOR DE UNA MADRE

Número 550 | La Carpeta Púrpura 550 | Yuri Serbolov

Por fin, Calderón tuvo que bajarse de su soberbia y ofrecer una disculpa pública... Ojalá sea el principio. Ojalá haya aprendido la lección y empiece a ofrecer disculpas por todas las violaciones de principio, por todas las mentiras que ha dicho y que se le han documentado, como la que dijo de que si llegaba a la presidencia iba a bajar impuestos y desaparecer la tenencia o que iba a ser el Presidente del Empleo...

El 31 de enero asesinaron a 15 menores y dos adultos en una fiesta en Ciudad Juárez. Unos 18 hombres armados entran a una vivienda donde convivían estudiantes de bachillerato y tras separar a las mujeres, condujeron a los varones al patio para asesinarlos. Otros 17 jóvenes resultaron heridos. Al salir los asesinos se les oyó decir: “¡Estos no son!”, lo que daba a pensar que había habido una equivocación.

Calderón que había autorizado que el ejército mexicano saliera de Ciudad Juárez

y que estaba de viaje en Tokio, no tomó en cuenta ese testimonio, sino abruptamente calificó a esos jóvenes de pandilleros e inscribió el evento como un ajuste de cuentas de grupos criminales.

Quizá se estaba queriendo curar en salud por haber ordenado la salida del ejército de esa ciudad apenas días antes.

El 5 de enero, el general Felipe de Jesús Espitia, cabeza del Operativo Conjunto Chihuahua, anunció que 2010 sería un año más violento que el anterior, “puesto que está por entrar un periodo electoral”.

En apoyo a sus vaticinios, el 9 de enero sumaron 69 muertes por el narco, 26 sólo en Ciudad Juárez. Fue el día más violento desde el inicio de la guerra al narco.

Pero quizá su vaticinio no gustó a su tocayo, quien decidió que las tropas abandonaran esa ciudad y unos días después viene la masacre de la fiesta. Ahora quien estaba metido en aprietos era el Presidente.


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