Decálogo y Cambio: Una tomadura de pelo
DE LA COMEDIA DE FOX A LA TRAGEDIA DE CALDERON

Número 538 | La Carpeta Púrpura 538 | Yuri Serbolov

Después de mantenerse aferrado en lo que no sirve, Calderón sorprendió a todos hablando de un “cambio profundo” y aún más dijo que “la situación es verdaderamente preocupante” luego de meses de negar o minimizar la crisis. Es más, dijo que el cambio es la única salida.

“Hoy, cambiar de fondo no sólo es la mejor, sino la única alternativa”.

E insistió: “es la hora de cambiar, y es la hora de cambiar a fondo”.

Pero Calderón se estaba burlando de nosotros o de él mismo, porque todo lo que ha hecho desde ese discurso del 2 de septiembre ha sido más de lo mismo.

- En vez de cambiar a un Gabinete de Coalición, que tome en cuenta la nueva  correlación de fuerzas políticas del país, las nuevas mayorías, Calderón insiste en tener un Gabinete de Cuates. Corre del Gabinete a dos de sus mejores cuadros y mete a gente polémica, cuestionada.

- En vez de cambiar

de modelo económico y pedirle su renuncia a los tecnócratas neoliberales que han destrozado la economía del país, Calderón propone más de lo mismo para 2010: más y nuevos impuestos, más recorte del gasto, conservar los privilegios fiscales de los regímenes especiales, seguir subsidiando la ineficiencia, complicarle la vida aún más a los causantes cautivos, etc.

- Y cuando Roberto, un ciudadano, le preguntó a Calderón, a través de Twitter y a través de León Krauze- “¿Cómo voy a creer en Calderón si es rehén de Elba Esther Gordillo?”.

La respuesta agresiva y despreciativa del que se dice Presidente de los mexicanos fue: “Nuestro amigo puede creer en lo que quiera”.

¿Cuál cambio?

Calderón decía:

“Para que México cambie, y cambie de fondo, tenemos que cambiar nosotros, quienes tenemos algún tipo de responsabilidad encomendada por los electores”.


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