Una nota de esperanza
NO TODO ESTA PODRIDO

Número 604 | La Carpeta Púrpura No. 604 | Yuri Serbolov


Alguna vez en mi vida pensé que se podía hacer un cambio a través de la política. Hoy ya no soy tan optimista. Creo que es más factible hacer un cambio entrenando la mente. Es decir, antes buscaba un cambio afuera de mi, hoy día busco un cambio dentro de mi. Se trata de una pequeña pero sustancial diferencia.

Antes dependía de lo que pasara afuera y me frustraba cuando pasaban cosas que iban en la dirección equivocada y me alegraba cuando pasaban cosas que iban en la dirección correcta. El problema es que yo no podía controlar lo que pasaba afuera, ni lo bueno ni lo malo, sólo podía torturarme mentalmente por ello.

Me enseñaron a pensar que era víctima de las circunstancias, de los gobiernos corruptos, represivos y autoritarios. Que no se podía hacer nada contra “el sistema”. Hoy día pienso más como José Ortega y Gasset que “yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella

no me salvo yo”. Es decir, me veo más como co-creador de mi circunstancia que como víctima de la misma. Me lamento menos y hago más. Ya entendí que es mi gobierno corrupto, mis secuestradores, mis narcotraficantes y que yo soy responsable de esa realidad y por lo tanto hábil para responder frente a ella. ¿En qué he fallado como maestro, como empresario, como gobierno, como periodista, como cura para que esa realidad se de? Quejarme, denunciarla es verme como víctima, como irresponsable, como quejica. Prefiero mejor aceptar que es parte de mi karma colectivo. Lo acepto, pero no me resigno, eso me impulsa a cambiar, a tratar de ser mejor, a alinearme más a los principios de honestidad, de respeto a la vida y a los demás y dejar de atentar contra mi mente y mi cuerpo. Comprometerme a no ser parte de la corrupción, de las ganancias fáciles, del fast track. A comprometerme a no hacer sufrir a nadie, no causar daño, no lastimar.

1 2 3 >

Entrar a la versión completa del artículo